¿Te pasó alguna vez que le preguntaste a un chico "¿Qué hacés los fines de semana?" y te contestó algo como "Los fines de semana hago Optimist"... y vos te quedaste helado pensando "¿De qué me habla este ...?"
Si te pasó, llegaste al lugar indicado. Y si no te pasó, también. Porque seguramente estás queriendo aprender un poco sobre esta cáscara de nuez en la que flotan y navegan miles de chicos en el país y en el mundo, y acá te lo contamos.
Advertencia
Antes de seguir, sin embargo, te damos una advertencia: leer esto puede cambiar tu vida y la de tus hijos para siempre...
Ahora que ya te lo advertimos, empezamos con algunas definiciones de lo que es el Optimist y por qué.
¿Qué es el Optimist?
El Optimist puede ser muchas cosas...
1 | Es un Velero

2 | Barco escuela
El Optimist también es el barco escuela por excelencia. Así como en las escuelitas de fútbol para chicos se usan pelotas más chicas que la de adultos, en el deporte de la vela se empieza con un barco chiquito, el Optimist.
¿Por qué es tan difundido su uso como barco escuela?
Porque es estable y seguro, el timón responde rápido, es fácil de aprender y es fácil de armar. Además, los casco de Optimist se pueden reparar relativamente fácil, y por más que se golpean seguido, son duraderos. Es un producto relativamente económico, además de que hay gran cantidad de barcos usados que los clubes y las escuelas de vela pueden conseguir a precios módicos.
Una última razón de su casi exclusividad como barco escuela infantil, aunque tal vez sea la más importante, es el hecho de que es el velero más popular para la competencia juvenil. Por lo tanto, cualquier escuela o club de vela que quiera ofrecer una continuidad a sus alumnos, comienza la enseñanza del deporte en el mismo velero que se usará para la competencia.
3 | Velero más elegido para las competencias juveniles
El Optimist es el primero o el segundo velero de competición más popular en el mundo. (Pelea la punta con el ILCA -ex Laser). Se navega y se compite en Optimist en más de 100 países, lo cual significa que hay Optimist en más de la mitad de los países del mundo. ¡No es poca cosa!!
En Argentina hay Optimists en casi todos los espejos de agua que tengan un club o escuela de vela. En un Campeonato Argentino (el más importante a nivel nacional) se pueden llegar a inscribir hasta 350 - 400 competidores.
¿Por qué es el más popular?
Hay razones económicas, de diseño, políticas... Acá enumeramos algunas:
- Es un barco estable y seguro, aguanta condiciones duras de viento, incluso más que varios veleros más grandes.
- Se puede transportar fácilmente arriba del techo de un auto
- Es relativamente económico. Para empezar a competir, se puede arrancar con un barco de USD 1500 o USD 2000.
- Hay más de 30 fabricantes distribuidos en los 5 continentes
- Las reglas de clase* no permiten variaciones en el diseño, por lo que todos los fabricantes construyen barcos iguales
- La asociación internacional de la clase (IODA) tiene una fuerte presencia en la federación deportiva internacional, siendo la única clase avalada oficialmente para las competencias de menores de 16 años
- Los chicos (y los padres) simplemente aman el Optimist. No hay razón científica 🤷 Desde que apareció el primer Optimist en 1946, no hubo vuelta atrás: miles y miles de chicos, generación tras generación, quedan atrapados por la caja de zapatos. 😆
*Clase
Una Clase es un tipo de velero que se usa para competir en regatas a vela, que tiene reglas específicas de construcción, equipamiento y tripulación. Cada clase se distingue por la forma de las velas, del casco, la eslora, etc
4 | Actividad
Cuando hablamos de Optimist también nos referimos a la actividad en sí: Optimist es la práctica del deporte de la vela, navegando en un velero Optimist.

Cómo es la actividad
La actividad se divide en dos etapas principales:
- Escuela
- Competición
Escuela
La ESCUELA es la etapa de aprendizaje, en la que se adquieren los conocimientos para timonear y maniobrar el barco, y navegar a vela propiamente dicho. Un chico que termina la etapa de Escuela puede navegar libremente de un punto a otro, independientemente de donde venga el viento. Tal vez le cueste dominar el barco con vientos más fuertes, pero entiende cómo funcionan la vela y el timón, y la relación del viento con el barco.
Cada club tiene su propio cronograma, pero generalmente las clases se desarrollan los fines de semana, día completo o medio día. En general los clubes proveen los barcos, por lo que los chicos no tienen que comprar barco hasta que no pasan a la etapa de competición.
Las clases normalmente incluyen un poco de teoría, armado y cuidado del barco y, por supuesto, clases prácticas.
Clases prácticas
Para las clases prácticas el/los profesores salen en botes de goma y los alumnos se reparten en los Optimists, o acompañan al profesor en el bote, o van en una lancha de apoyo que generalmente hace de soporte de la clase y se usa de base para almorzar y llevar bolsos y/o viandas. En cada Optimist van uno o dos alumnos y se van turnando con los que quedaron en la lancha.
Edades
Las escuelas normalmente reciben a chicos a partir de los 6 años y, aunque puede haber chicos que empiecen a competir antes de los 10, esta es la edad promedio en la que los clubes promocionan a sus alumnos para pasar a la etapa competitiva.
Aunque la edad de comienzo promedio es 8 años, eso no quiere decir que si tenés 11 o 12 no podés empezar. Incluso hasta podés llegar a competir internacionalmente. Ramón Oliden, navegante de San Nicolás y Campeón Mundial de Optimist en 1992, ¡empezó a navegar a los 12 años!!
Competición
La etapa de COMPETICIÓN normalmente está dividida en 2 períodos o niveles:
- Principiantes: se aprende todo lo relacionado a las regatas y se mejora la técnica de navegación. Se corren regatas similares a las del nivel Avanzados, pero los recorridos son más chicos y se navega en aguas más protegidas.
- Avanzados (en Argentina a esta etapa se la conoce como Timoneles): con el bagaje de conocimientos adquiridos en la etapa anterior, en Timoneles ya se está preparado para competir con cualquier intensidad de viento, en aguas abiertas y en flotas de mayor nivel. En esta etapa, los que mejor navegan clasifican para participar en eventos internacionales.
No hay categorización por edades

Cada chico es dueño de su propia embarcación
Si bien para los padres el tener que comprar un Optimist cuando su hijo termina la escuela implica un gasto significativo, el hecho de que el chico sea el dueño de su embarcación tiene sus ventajas:
- Se aprende a ser responsable y cuidar las pertenencias
- Se aprende a que cada detalle cuenta: hay que limpiar el barco (la suciedad pesa...), hay que arreglar los golpes, hay que verificar que todo esté en buen estado (una rotura en una regata puede ser la diferencia entre ganar o perder)
¿Es obligatorio competir?
No es obligatorio competir, pero como todo deporte, más allá del aprendizaje y el entrenamiento está la competencia.
Si bien un chico que no quiere competir podría quedarse en Escuela hasta cumplir los 15 años, muy probablemente se termine aburriendo y abandone. En casi todos los clubes la actividad de Optimist está orientada a la competición que, en cierta manera, representa el escalón a subir una vez que se cumple el ciclo de aprendizaje.
Muchos padres se asustan al ver que el Optimist no ofrece otras posibilidades más que la competencia, pero la realidad es que casi ningún deporte tiene escuelas deportivas sin la competición como el paso obligado posterior al aprendizaje inicial.
Cada chico es un mundo, cada familia una escuela de valores y percepción de la realidad, y por lo tanto el enfrentarse a la competencia será un reto diferente para cada uno. Sin embargo, la competencia en sí no es mala, y muchas veces no es la competencia misma lo que desanima a un niño, sino otros factores difíciles de percibir que pueden llevar al abandono:
- Presión interna y externa (padres, entrenador, amigos)
- Expectativas demasiado altas
- Bullying en su grupo
- Miedo a las condiciones de navegación, no a la competencia
- Estar en un nivel más alto del que le corresponde por maduración o condición física
La competencia también es DIVERSIÓN y pasarla bien.
Si a tus hijos les gusta la parte social pero la competencia no les interesa, ¡no importa!! Igual les sirve participar en regatas, porque aunque no sean campeones, igual están navegando, superándose a sí mismos. Además de que pueden ir conversando con los que van navegando en la cola de la regata igual que ellos. 🤣
Más allá de lo expresado, la competencia, en especial en la vela y sobre todo en Optimist que es esencialmente formativo:
- Fortalece la autoestima
- Genera independencia
- Afianza la confianza en uno mismo
- Enseña a respetar a la naturaleza
- Enseña a ser autosuficiente
- Permite aprender del fracaso
- Es un gran aliciente para la camaradería
- Enseña a respetar y entender reglas y, como consecuencia, a respetar a los otros
- Enseña a REIRSE de uno mismo
Padres
No le tengan miedo a la competencia. Acompañen a sus hijos, pidan que les comenten las regatas, conversen sin dar opiniones que no les piden, ríanse de los errores y aprendan con ellos.
Competición de alto nivel
En la categoría TIMONELES, los competidores ya están habilitados para participar en campeonatos selectivos y eventualmente participar en regatas en el exterior representando al país como equipo AOA.

Eventos internacionales IODA
Los campeonatos internacionales más importantes de cada año son los mundiales y continentales, organizados en diferentes países y avalados por la asociación internacional (IODA). Así, la AOA organiza eventos selectivos para definir a los equipos que nos representarán en los siguientes campeonatos IODA:
Mundial
Sudamericano
Europeo
Norteamericano
Asiático y de Oceanía (un solo evento)
Africano
La cantidad de competidores que participan en cada uno de estos eventos es determinada por IODA, al igual que la cantidad máxima permitida para cada sexo. (Salvo para el Mundial, todos los eventos exigen una mínima cantidad de competidores de cada género)
Eventos internacionales NO IODA
Además de los eventos IODA, la AOA promueve también la participación en otros campeonatos internacionales, en especial los organizados en nuestra región, para permitir sumar experiencias y beneficiarnos entre países vecinos. Para estos otros campeonatos también se organizan selectivos o se usan otros eventos preexistentes en el calendario, en base a cuyos resultados se definen los integrantes del equipo nacional.
La cantidad de participantes permitida para estos eventos ya no está definida por IODA sino por el club organizador y por AOA.
Para más información a este respecto ver Selectivos
Después del Opti
Todavía ni empezaste y ya te estás preguntando qué sigue después... 😂
Algunos dicen que el Optimist es el jardín de infantes de la vela. Y aunque con todo lo aprendido quienes terminan Optimist parece que se hubieran recibido en la Universidad, la realidad es que el Optimist es recién un comienzo, una introducción a un mundo infinito de posibilidades.
La vela es un deporte que no tiene edad y no tiene una única manera de practicarlo.
Para quienes quieren seguir compitiendo con la misma intensidad y frecuencia con la que competían en Optimist, en Argentina hay varias clases monotipos para elegir, con calendarios casi igual de exigentes que el de Optimist: 29er, Snipe, 420, ILCA, entre otras.
Para quienes prefieren relajarse un poco y pasarla bien en grupo hay muchísimas opciones de sumarse a una tripulación de barcos de fórmula.
Hay quienes prefieren dejar la vela por un tiempo, terminar el colegio y volver después. Hay quienes deciden empezar en una clase Olímpica y hacer campaña apenas se bajan del Opti.
Hay muchos factores que van a influir en la vida de navegante después del Optimist:
- Club
- Provincia
- Amigos
- Dinero
- Entusiasmo
- Estudios
De lo que estamos seguros es de que quienes navegaron en Optimist recuerdan esa etapa de su vida como una de las mejores. El Optimist es parte de su identidad.
[Como anécdota, si te encontrás con alguien cuya casilla de email tiene 4 números y ese alguien navegó en Optimist, muy probablemente esos 4 números hayan sido el número de vela de su Opti ]










